Taller de filosofía visual Wonder Ponder

¿Qué normas tendría el mundo si las pusieras tú? Si pudieras volar, ¿serías más libre? ¿Matar hormigas te parece cruel? ¿Es siempre cruel obligar a alguien a hacer algo que no quiere hacer?

Estas son algunas de las preguntas que abren el Taller de filosofía visual para familias en torno al que se han reunido niños, niñas, padres, madres y demás curiosos para jugar y dialogar a partir de la filosofía visual de Wonder Ponder; una actividad enmarcada en el proyecto Leer. Pensar. Filosofía. que ha comenzado el pasado viernes en Pombo y se extenderá hasta el próximo 30 de octubre.

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Las cajas Wonder Ponder sirven de hilo conductor para que los niños y los padres den su impresión y cuenten lo que ven en las escenas dando lugar al diálogo y a la posterior reflexión sobre los diferentes aspectos del mundo que nos rodea.

Cada persona recibe distinta información de la imagen. Así pueden aparecer preguntas y confrontaciones sobre actividades cotidianas o situaciones inverosímiles, a la vez que nacen cuestiones de tipo existencial e ideas que surgen de la mano de Ellen Duthie:

¿Se pueden romper las normas ya escritas?

¿Hasta donde se puede llegar?

¿Cuál es el trabajo de los filósofos?

¿Es posible querer una cosa y a la vez no quererla?

¿Hay que defenderse de un puñetazo?

Esta última pregunta abre un pequeño debate filosófico entre los asistentes. Los adultos apuestan en su mayor parte por el diálogo, aunque reconocen que tampoco hay que dejar que le pasen a uno por encima. Los pequeños, por su parte, se muestran más divididos. Unos hablan de la ley del más fuerte: “Si es más débil o más lento que yo, sí le devuelvo el golpe”, mientras los otros aseguran que nunca hay que llegar a las manos.

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Viendo la relación entre los asistentes observamos los diferentes temas que preocupaban a cada grupo. A los mayores les inquietan las ideas que pueden rondar por las cabezas de sus hijos, mientras que estos se muestran más libres, menos atados a sus ideas formadas y sin poner límites a su imaginación para desarrollar su pensamiento; una característica que se va limitando en los niños más mayores.

Y todo esto se plasma en el ejercicio que desarrollan por parejas para crear sus propias láminas ilustradas con las que plantean algunas reflexiones…

fichas

Tras experimentar el paso por este taller es increíble observar cómo niños y adultos con puntos de vista completamente diferentes llegan a algunas reflexiones similares o intentan comprender las respuestas del otro, siempre partiendo de una premisa que se desarrolla a través de la duda constante.