Curso: «La lectura y sus mediadores»

Durante los últimos meses del pasado 2015 hemos participado en un curso que organiza la asociación IBBY México / A leer, una entidad que nació en 1979 para fomentar la lectura y la escritura. Bajo el título: “La lectura y sus mediadores”, hemos trabajado con compañeros de Sudamérica para conocer las herramientas que nos capaciten en el ámbito de trabajo de la literatura infantil y juvenil, unos conocimientos que nos formen como mediadores de lectura a través de tareas semanales, trabajos y foros compartidos entre alumnos y profesores.

«Willy y Hugo» es uno de los cuentos que se han utilizado en el curso para ilustrar algunos ejercicios

Hemos hecho un recorrido por la literatura infantil y juvenil, pasando por la selección de libros, el trabajo del mediador con los diferentes destinatarios y el universo que hay en torno a la lectura y escritura, además acercarnos a las técnicas de lectura en voz alta.

También hemos tenido la oportunidad de conocer a compañeros de otros países que comparten nuestra inquietud por promover la lectura de forma innovadora y profesional. Y es que con ellos hemos compartido diferentes actividades que nos han llevado a apreciar que no es tanta la distancia que nos separa en lo que a gustos se refiere, además de extraer algunas conclusiones:

  • A través de la lectura se adquieren conocimientos, se forman diversas estructuras mentales y se activa la imaginación, lo que nos permite observar la realidad desde múltiples puntos de vista para enfrentarnos a los problemas de la vida cotidiana.
  • Si las personas disfrutan de la literatura, será más sencillo que adquieran el hábito de acudir a la palabra escrita como fuente de información, tendrán más facilidad para encontrar y discriminar datos y se fomentará el espíritu crítico.

    «Olivia» es otro de los personajes que han formado parte del curso

  • Al incluir la literatura en la vida de los niños se les dota de nuevos universos expresivos y emocionales en una etapa muy valiosa de su formación como personas. El libro es un instrumento que no debe ser usado únicamente en las aulas de los colegios, porque todo cobra más importancia para los pequeños cuando viene de la mano de sus padres, y los cuentos no son una excepción.
  • Es un error hacer de la lectura una obligación. Hay que ser capaces de transmitirle al niño el hábito de la lectura por placer, además de como objeto educativo. En este sentido, la literatura puede servir, incluso, para fortalecer los lazos entre los niños y los adultos, entendiendo el acto de la lectura con los pequeños como un acto de socialización. 
  • El aprendizaje también pasa por el contacto y la interacción, y es que los niños tienen que «tocar los libros«, no son simples objetos de decoración que de vez en cuando podemos coger con cuidado.

Os dejamos con una cita de la escritora Graciela Montes sobre la formación personal de los niños que hemos querido resaltar de este curso: «El vacío es tremendamente necesario para cualquier construcción, para cualquier búsqueda de significados. Tiene que haber primero un vacío. Si todo está saturado de discursos ya previstos, si lo único que uno recibe son indicaciones sobre cómo ir hacia esos discursos, no hay lugar para el titubeo, no hay lugar para la duda, no hay lugar para la pregunta. Parecería que se le dice al niño: sos chico, todavía no sabés como aprovechar el tiempo, entonces yo te lo voy a decir. Y eso es un poco soberbio de parte del adulto«.